Eliminar malos olores de la chimenea

Oct - 26
2021

Eliminar malos olores de la chimenea

Ahora que el frío comienza a hacer acto de presencia y parece que falta poco para que se instale el “mal tiempo” no hay nada como entrar en casa y sentir el calor de una buena chimenea, es una sensación MARAVILLOSA.

Hay pocas cosas tan agradables, pero el fuego también puede otras traer consecuencias no tan amables como el olor que se produce, por ejemplo, cuando la estancia no está ventilada adecuadamente o cuando la combustión no es la adecuada.

EL ORIGEN DE LOS MALOS OLORES

A veces el mal olor se debe a que se han formado depósitos de restos animales, como aves que pueden haber anidado durante el verano o insectos que se acumulan. Pero también se genera por un exceso de hollín en la salida, que contribuye a que se formen depósitos de creosota. Esto, además de producir un olor desagradable es muy peligroso, de modo que conviene estar muy al tanto del origen de este olor.

También es posible que el olor se deba al denominado efecto Bernoulli o Venturi, que se genera cuando en el exterior hace mucho viento y si no hay un tiro adecuado en la chimenea, el humo se revoca y vuelve a entrar, dejando ese olor tan penetrante y característico del fuego de leña.

LA LIMPIEZA, FUNDAMENTAL

Para reducir el olor que produce una chimenea, sin duda es necesario mantener la limpieza en todos los elementos de la misma. Así se reduce la cantidad de residuos que pueden causar el olor.

Es evidente que limpiar el cristal de la chimenea es una labor fundamental, tanto para que se vea el fuego a la perfección como para eliminar buena parte de los residuos. Pero también hay que revisar el estado del hogar y la salida de humos porque es ahí donde más suciedad se acumula y de donde es más fácil que proceda el olor.

También es importante que el combustible esté limpio. No significa que tengamos que limpiar la leña, evidentemente, pero sí tenemos que revisar que no haya residuos animales en ella. Por ello es fundamental mantenerla en un lugar bien ventilado donde las mascotas u otros animales que haya por la zona no hagan de las suyas.

En caso de que haya depósitos de creosota o de hollín en su chimenea, desde Su DESHOLLINADOR, le recomendamos realizar un deshollinado del conducto de manos de un profesional. Esta limpieza debe hacerse con el equipamiento adecuado

Una chimenea limpia nos ayuda a eliminar los olores procedentes de cualquiera de las partes de la misma, asegurando además que el humo tenga una fácil salida por los conductos de ventilación.

 

SELLAR LA VENTILACIÓN COMO ALTENATIVA

Algunos expertos recomiendan taponar la ventilación de la chimenea cuando no se utiliza. De este modo se impide que algún ave u otro animal pueda entrar. También sirve para que la lluvia fuerte o la nieve no se filtre al interior.

Sin embargo, no ese puede cerrar por completo el tiro de la chimenea, porque al encenderla es necesario que haya una buena salida de humos y el fuego “respire”. De modo que habría que estar poniendo y quitando el tapón en función de si está en uso o no.

Para facilitar esta labor se puede colocar un regulador en el tiro, que se abra o cierre en función de si se necesita hacer circular el aire y sacar el humo al exterior, en caso de que nuestra chimenea sea menos moderna o de que no dispongamos del presupuesto necesario para la instalación de un regulador de tiro, siempre se puede cubrir la entrada de aire con una malla metálica para evitar la entrada de aves o insectos de forma preventiva, aunque no es un método 100% eficaz, evitará que algún que otro animal se cuele por los conductos.

 

PUERTA PARA CHIMENEA

El problema de los malos olores en las chimeneas sobre todo se nota cuando se trata de hogares o chimeneas abiertas. Al no tener nada que impida que el humo entre y se quede en la estancia, se filtra el hollín y se impregna el olor por todas partes. Además, se trata de un olor que es muy difícil de eliminar cuando se fija a los tejidos, por lo que la ropa, las cortinas o los muebles tapizados pueden sufrir las consecuencias.

La solución es tener una puerta de chimenea, que en muchas ocasiones es más que suficiente para evitar que el mal olor sea un problema. Este es otro de los beneficios que se unen a la lista de razones por las que tener en su chimenea una puerta, además de convertirla en más eficiente y segura.

Al cerrar la puerta, todo se canaliza mejor hacia la salida de humos, tanto el humo y el hollín, que se pueden apreciar a simple vista, como los olores que pueden llegar a convertir una experiencia de lo más desagradable en un ambiente cargado y agobiante. No significa que no se deba mantener la chimenea lo más limpia posible, claro está, aunque con una puerta se puede espaciar en el tiempo esta necesidad.

Una puerta no es solo una medida de seguridad, también es un economizador del calor, elimina los peligros que pueden derivar de chispas, la posibilidad de que el humo se adentre en la sala es mínima y su estética puede ser integrada en todo tipo de ambientes.

Con una puerta en su chimenea podrá disfrutar de la excepcional imagen del fuego consumiendo la leña a través del cristal, sin tener que sufrir los inconvenientes que pueden acompañar este fenómeno, como el mal olor.

No renuncie al bienestar de una buena chimenea solo porque no quiere que todo le huela a humo. Instale una puerta porque, además de aumentar exponencialmente el poder calorífico de su chimenea, le hará disfrutar de todas las ventajas de una chimenea bien instalada.

¡¡¡HASTA PRONTO EN SU DESHOLLINADOR!!!

5 Replies to “Eliminar malos olores de la chimenea”

  1. Cómo siempre vuestros consejos son interesantísimos, muy a tener en cuenta. Un placer cómo siempre leer y hacer caso a vuestras sugerencias.

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